No traiciones tu valor de marca

Cuando realizo el briefing para obtener el valor de marca de una persona, profesional, empresa o institución, me gusta insistir en que el entusiasmo tiene que ser auténtico. Que el cliente lo siente como propio.

Después de la obtención de las palabras “clave” y de la elaboración del discurso de valores, la pregunta siguiente es “¿lo puedes cumplir?” Porque si no, es mejor empezar de nuevo y esta vez con verbalizaciones que puedes defender.

Se trata más de poder cumplir que de una imagen espectacular. El valor es aquello en lo que se cree. Lo que tu cliente compra de ti o de tu empresa. Se “funde” con eso. Emocionas o entusiasmas, por lo que si fallas en eso, falla todo. Perdonamos un error. Perdonamos un retraso, pero nunca una traición. Si aquello que ofreces no forma parte de ti, pero es lo que quieres dar, asumirlo como propio, como el gran cambio, es una cuestión de entrenamiento. De entrenar tu mente, tu actitud y así, serás eso.

Ese es el secreto para ser más. Para crecer profesionalmente y personalmente. Seguirás siendo tú mismo. Todo se puede cambiar. Si no posees una cualidad pero la deseas, puedes hacerlo. Si te compensa será fácil.

iStock_000041310448_Medium