IGUALAR LAS PATILLAS

¡¡¡IGUALA TUS PATILLAS!!!
¿Te pasa que nunca eres capaz de igualar a la misma longitud las patillas?
Y lo que parece peor, que los profesionales de la peluquería tampoco lo consiguen y siempre tienes que repasarlas en casa. Y aún así no eres capaz y te cabreas.
Bueno, tranquilo. Es normal y voy a explicar a qué se debe.
UN PROBLEMA DE SIMETRÍA
Todo el cuerpo humano es asimétrico. Si te miras con detenimiento verás que tienes una mano diferente a la otra. Igual ocurre con los brazos, las piernas, los piés, ojos… todo. Es cierto que hay gente más asimétrica que otras, pero aún los que menos son, realmente siempre existe. Por poco que sea. Ahora es cuando toca que los perfeccionistas sufran.
OTRO PROBLEMA MÁS… LAS REFERENCIAS
Vale. Ahora piensa cómo te miras las patillas cuando te afeitas o las recortas. Seguro que tomas una referencia en algún punto de la oreja. Luego te miras de frente y ¡¡¡sorpresa!!! no están a la misma altura… ¿Pero cómo? ¡¡¡Si lo he hecho perfecto!!! Y si tienes la costumbre de hacerlo a la inversa, el mismo problema.
Ok. Mirate detenidamente en el espejo. Mira la parte superior y luego la inferior de las orejas. ¿Resultado? Sí. Hay una más alta que la otra. Hay una más grande que la otra. Realmente tienes un lado de la cara diferente al otro. Los que usan gafas lo saben desde que las usan.
SOLUCIÓN:
Toma siempre una referencia y siempre la misma. O bien un punto de la cara o las orejas, o miras de frente y compruebas que caen a la misma altura.
Recuerda que sí tomas una referencia y luego la compruebas con otra el resultado nunca te gustará.