IMAGEN DE ALBERT RIVERA DE CIUDADANOS

Que Albert Rivera resulta un aire fresco en la política de España es incuestionable. Yendo más allá de sus propuestas políticas, su imagen cabalga entre lo correcto y lo actual.

 

Albert-Rivera-Ciudadanos[1]En su última aparición pública televisiva, ayer 24 de noviembre de 2015, en el programa “El Hormiguero 3.0”, aparece con su forma habitual de vestimenta.

Resulta joven (que lo es) y con un estilo “formal” (americana, corbata y camisa blanca de cuello estrecho) que recuerda a muchos de los estilos formales de algunos grupos de música “pop”. Es una forma de estar presentable a un variado “target” del electorado. Por otro lado, este estilo mantiene esa sensación ambigua de ser de derechas o de izquierdas. Cualquiera puede vestir así en ese rango de edad que representa y que resulta agradable a muchos de los ciudadanos de mayor edad. Resulta difícil conseguir una imagen que contente a tanta gente con independencia de su color político. Él lo ha conseguido. Es una imagen neutra con dirección a la frescura. Además, resulta moderadamente simpático. Su actitud es ilusionante y eso se refleja en su imagen externa e interna. Una de sus bazas ganadas, desde mi punto de vista, es la de la coherencia de imagen y mensaje. Fundamental para resultar creíble.

 

 

Imagen de "elconfidencial.com"

Imagen de “elconfidencial.com”

 

Pero he notado un cierto estancamiento en su forma de vestir. Desde hace años su estilo no ha variado. Corre el peligro de cumplir 60 años y seguir vistiendo igual. Su corte de cabello parece de “retoque diario” (no será así evidentemente). Pero mantiene un equilibrio exquisito. No se nota en qué momento se corta el cabello. Corte, por otro lado, sencillo y formalizado, como el resto de su imagen. Sin raya, pero ladeado y hacia adelante sin soportar un flequillo.

Desde luego la batalla de la imagen la tiene ganada de largo respecto a sus contrincantes. Siempre teniendo en cuenta los criterios “frescura y confiabilidad” juntos.