NO SEAS COÑAZO

¿Eres el coñazo de las fiestas?

 

Llegas media hora antes de la cita y encima vas de puntual.

 

Pues sí. Llegar mucho antes es una falta de puntualidad como llegar tarde. No hay nada más fastidioso que la visita llegue justo cuando estás en la ducha, peinándote o quitándote los pelos de las ingles.

Personalmente la falta es gravísima si además no tienes nombre de mujer.

 

Enseñar el álbum de fotos de la familia, personal o el video de las bodas. Sea el formato que sea.

 

Eres un inconsciente si cedes el móvil o la tablet para que las vean. Ni tú mismo recuerdas qué fotos siguen a las mostradas y si estas son “de buen gusto”

¡¡¡Pero tío!!! ¿Para qué crees que sirven las paredes y los marcos esos tan monos que se pueden poner en rinconcitos “cucos” de la casa?

Además, sirven para que las visitas se entretengan en ir mirando y tú aparecer de repente y en silencio para ver las caras que se les quedan. Se sentirán los mayores cotillas del mundo. Acabarán preguntando cualquier tontería para salir airosos. Ten siempre una foto vieja de algún actor de Hollywood de los años 50 y verás cómo te dicen qué que guapo era tu padre.

 

Llevar el postre.

 

¿Habías apostado a que yo no tendría? Soy tu anfitrión. Preparo un postre que me gusta a mí. No me traigas el que te gusta a ti. En todo caso lo pactamos antes. El vino “bueno” de tu pueblo sin etiqueta estará seguro “picado” ¿No crees que estarías orgulloso de que el vino de tu pueblo fuera etiquetado con gusto y diseño? Pues eso. Me traes un regalito, cualquier cosilla, que no sea para coger polvo y quedas de lujo.

 

¿Cantas o tocas algún instrumento?

 

Pues ya cualquier día si eso, y si eso es que te lo pedimos, ya con tiempo y durante los licores, nos das la serenata.