EL DEBATE

Lo que me pareció anecdótico y poco más.


Sé que llego tarde, casi seré el ultimo, a los comentarios del debate. Como ya se ha dicho prácticamente todo me dejo caer por mis opiniones, simplemente unos apuntes sobre el debate. Algunas reflexiones sobre cosas comentadas y vistas ya cientos de veces.

El único que no llevó el color azul fue Rivera. Me alegro ver que alguien, en este caso de vestuario, se salta lo que, para mí, son tópicos ridículos como el que hay que llevar azul por narices.

Rojo corporativo en Sánchez. La corbata era de verdad corporativa del PSOE. El contraste con la americana era muy potente. Me recordaba a los “speakers” americanos. Resultó atrevido.

Escuché un comentario sobre los azules de Soraya: “azul noche” y ¿Azul “nosequé”, engomado”? ¿entendí bien? O ¿Es de nuevo la telegenia “guay” del PP?

Rivera se movía mucho. Siempre defendí que el lenguaje gestual ha de ser interpretado en el contexto adecuado y con una referencia previa. A mí me pereció impaciente por llegar. Movimiento creíble de quien genera dinamismo. El lenguaje gestual de sus manos me pareció el de siempre.

Sobre Pablo Iglesias se comentó que ni él se veía como presidente. También hago esa misma aseveración, pero por otro lado creo que eso mismo le hizo ser más libre para hablar. Respecto a su gesto al final del minuto de oro el puño al pecho, hay quien lo interpreta como un símbolo comunista y chavista. Que yo sepa ese gesto es de “corazón”. Es signo de “estoy con vosotros de corazón” si más. Es lo que tiene ser de barrio, que entendemos cosas diferentes a lo que entienden otros más “leídos”.

Desde mi punto de vista el lenguaje gestual de todos no significó demasiado esta vez. Al menos nada determinante. Cada uno estuvo en su papel. Bien es cierto que no me gustan los famosos clichés de lo que se enseña cuando cursas formación sobre “cómo hablar en público”