BARBER SHOPS

Las “barber shops” o como se dice en español “barberías” (de las de toda la vida), renacen, se buscan y se encuentran… renacen.

Que la causa sea la moda de las barbas está dentro de lo entendible. Pero el mayor secreto del éxito ha sido la barba más el corte “fade” (“disminuido” en español). Ha sido la conjunción de ambos servicios. El corte “fade” está dentro de los servicios más difíciles que se pueden hacer en corte de cabello masculino. Pasar de “0” a largo y que además quede perfecto tiene un “oficio” mayúsculo. Y hay que hacerlo dos veces: nuca, patillas y contorno, más, la disminución hacia la barba. Hay que trabajarlo. Por muy fácil que parezca en los videos que se ven en la red. A ver, hacerlo sin más, tiene sus secretillos, pero hacerlo perfecto (y un corte así exige casi la perfección) tiene mucha practica detrás. Pero vamos al concepto que es lo que a mí me llama la atención.

Ideas de negocio

Realmente pensaba que era un oficio que desaparecería, pero una vez más la capacidad de reinventarse ha sido clave:

Una moda. Dejarse barbas largas y que hay que cuidar no es lo mismo que la anterior moda de barba de tres días.

Un corte masculino. Como indicaba al principio es la unión de estos cortes en disminución unido a la barba.Barber shop

Todo esto en un espacio exclusivo. Es raro ver a una mujer en una barbería si no va de acompañante. Es un espacio eminentemente masculino. Además, los diseños interiores están muy cuidados y consiguen una mezcla complicada entre lo vintage y lo actual. Son dignas de ver muchas de ellas.

Mantenimiento de la iconografía propia. Los carteles anunciadores recordando a los antiguos barberos, el cilindro giratorio blanco, rojo y azul, identificador del tipo de negocio. Las fotos y dibujos de hombres con modas de hace 100 años y otras actuales pero “envejecidas”. Y el uso de, no tanto navajas de afeitar y corte, de cuchillas para dar forma, afeitar y disminuir.

Los cosméticos que se han desarrollado a partir de la necesidad de cuidar las barbas (requieren una higiene diferente), jabones, acondicionadores y fijadores entre otros, abren más si cabe la oportunidad de negocio. La estantería del baño de los hombres empieza a ocupar un espacio del que habíamos sido expulsados.

Y todo ello teniendo en cuenta que las barbas y los cortes de hombre pueden ponernos más guapos ya que ocultan, resaltan, corrigen nuestros rasgos.

Además, muchos graban videos que cuelgan en internet mostrando las habilidades que tienen para hacerlo. Ya dije antes que hacerlo bien no es fácil.

El gusto y probable moda de lo vintage, también han jugado a favor de aquellos que han sabido “ver” la oportunidad.

Se abren campos que habían sido desahuciados. Me pregunto ¿qué otro oficio podría renacer?