¿CUÁNTO SE TARDA EN HACER UNA ASESORÍA DE IMAGEN?

Puedo hacer una asesoría de belleza en un momento. Aún así me gusta tener tiempo para tener información sobre el tipo de belleza que alguien desea. Si me pregunta por su imagen daré una información en función de mis gustos o creencias… y créame… eso no va a ser lo mejor. Me parecerá simplemente adecuado o no adecuado. Me parecerá perfecto o no en función de las condiciones y contexto en el que se desarrolla esa imagen.

Por favor, no me pregunte si me parece usted guapo o guapa… Ni siquiera en función de los cánones de belleza. Mi gusto es mi gusto… condicionado por multitud de factores socio culturales, de educación, de entorno… ¿Si se ajusta usted a los cánones? posible… o no posible… Siendo posible quizás no me guste… Me influye mi carácter y mis experiencias de vida. Podría gustarme si se preocupó de saber qué me gusta. Eso es lo que hago para otras personas… Mi pregunta es ¿A quién quieres gustar? o, al menos ¿A qué tipo de personas o entornos quieres parecer adecuada? 


No puedo hacer una asesoría de imagen integral en un momento. Necesito tiempo. Incluso si el cliente tiene claro lo que quiere, necesito tiempo. Entiendo que una persona puede tener prisa por obtener resultados rápidamente. Pero por experiencia no podría dar siquiera unas pautas antes de dos horas de obtención de información… porque es posible que le pregunte “¿Si su interlocutor fuese ciego conseguiríamos convencerlo de algo?”

Entiendo también que vivimos en una sociedad del consumo inmediato. Imaginemos que en dos horas con usted puedo darle pautas de imagen externa. Todo lo adecuado para lo que vamos a transmitir externamente, su cabello comunica, su rostro, su cuerpo… incluso se ve guapo o guapa. Perfecto… ¿Se compromete a hablar, a comunicar en general, como la persona que representa desde este momento? ¿Se moverá como esa persona? ¿Adquirirá las actitudes de esa personalidad? ¿En dos horas? Si usted me dice sí, yo digo ok.

No me pregunten si la tarjeta de su negocio me parece bien… la pregunta es otra… la pregunta es “¿Crees que esta tarjeta transmite lo qué es mi empresa?” Entonces contestaré con gusto. Y además, no le daré mi opinión. Le daré una respuesta razonada. De la misma manera, así hablaré de todos los elementos de la imagen de su negocio o empresa. De la imagen de sus empleados o de la imagen interna.

No me aborden así… Todo lleva su estudio y su tiempo.

¿Entiende que mi trabajo es más complicado de lo que la sociedad piensa? Quiero el mejor resultado. Quiero ver su cara de orgullo cuando vea el resultado.