IMAGEN Y MODA

Para la asesoría de imagen, la moda, es un recurso.


Cómo se hace una asesoría de imagenEs aceptada y utilizada. Quien más y quien menos llevamos alguna prenda que se considera “moda”, o en el cabello o algún complemento que tiene unas características que se consideran “actuales”. Total, muy poca gente quiere verse fuera del estatus en el que la moda te coloca.

Pero no es la moda lo que nos mueve. No hacemos nuestro trabajo con las revistas de moda abiertas en las manos. Entre otras cosas no todo lo que necesitan nuestros clientes se encuentra dentro de lo que está en boga. No se hace la moda para todo el mundo. No todo el mundo está hecho para la moda. Por suerte los diseñadores abarcan una gran cantidad de estilos (por la cuenta que les trae) y siempre se encuentra algo actual para un cliente concreto. Cierto es que nadie quiere aparecer con una corbata de los años 80 en pleno siglo XXI, pero llegará.

Lo primero que hacemos es establecer las necesidades de los clientes. Una vez sabemos cuál es esa necesidad, tratamos de satisfacerla. Es posible que podamos hacerlo mediante lo que hay en el mercado de la moda, al menos, en parte.

Lo siguiente es con qué “armas” vamos a enfrentarnos para cubrir esa necesidad. Porque si el problema es de comunicación quizás no nos sirva de nada saber de moda. Y de la misma manera si el problema es de actitud o de comportamiento general o alguno en particular.

Nada nos garantiza que un cliente sepa llevar un vestuario, complemento, corte de cabello o maquillaje determinado que sea lo más o que sea tendencia o como queramos llamarlo. La moda no hace a la actitud.

Al final puedes ser lo más “in”, “chic”, etc. Por cómo te “adornas” pero no serás la reina o el rey del baile si no sabes “llevarlo”

Puedes llevar el bolso de marca más caro del mundo, si no sabes “llevarlo” conforme al supuesto estatus que ese complemento te daría, parecerá un bolso de imitación.

No sé, y soy asesor de imagen, si la imagen lo es todo. Lo que sí sé es que la actitud es todo. Saca tus propias conclusiones.