LA IMAGEN DE LA MARCA ESPAÑA

I y los que sigan


 

Empezar el lunes con un tema como este son ganas de liarla.

Cuando se nombró al Alto Comisionado para la Marca España (ACME*… ya tiene su “miga” empezar así), pensé que era un buen camino emprendido. El objetivo general es transmitir una imagen de España que haga del país un buen lugar para estar, invertir o llegar como turista. Mejorar la reputación, al fin y al cabo.

Perfecto. Al cabo de unos años después de su creación, lo único que he percibido es que se creó una web, y que la única imagen transmitida es la de las empresas españolas en el mundo. Bien. Estupendo. Un buen paso. ¿Y de lo demás qué? ¿Qué España es un país con buen clima? Vale… y eso se lo dice usted al mundo que ya sabe que aquí tenemos buena gastronomía, sol, playas y buenas cualidades culturales. De eso ya se encargan las empresas turísticas por la cuenta que les trae. No hacía falta comprar materiales ACME.

Se dio buen “bombo y platillo” a la iniciativa. Pero ahí se quedó. Es solamente una propaganda para grandes empresas fuera de nuestras fronteras.

Voy a recordar una de las máximas de la imagen para instituciones y empresas de servicios:

 

“La imagen de las empresas de servicios reside en los trabajadores y empleados externos e internos. Su mensaje es la imagen transmitida”

 

Como “trabajador” de la empresa España diré lo que yo opino sobre mi país en un momento concreto y puntual. No hace falta recordar por todo lo que estamos pasando aquí. Pero no tengo un mensaje unificado con el resto de mis compatriotas para que todos digamos algo verdaderamente relevante.

La primera función del ACME era saber qué vamos a decir todos al unísono. Como en Corea del Sur. Ha faltado eso. Un consenso de actuación de todos o al menos de la mayoría. No quiero ni pensar que estarán diciendo los emigrantes españoles por ahí. Todos amamos España. Seguro. La inmensa mayoría. Pero en España no se dan las condiciones óptimas de convivencia salvo, para unos pocos. Precisamente serán además aquellos cuyas empresas están siendo publicitadas por el mundo.

La imagen no es solamente un logotipo y creer que por soñarlo, diseñarlo y comunicarlo se va a cumplir.

Una imagen coherente cumple que:

“lo que digo de mí y lo que los demás dicen de mí, es lo mismo”

Si los ciudadanos decimos lo que primero se nos pase por la cabeza de nuestro país, estaremos vendiendo los tópicos de siempre y que ya están comprados. Tiene que haber algo más. Tiene que haber orgullo y en estos momentos el orgullo está herido. Falta el mensaje real y verdadero de que estamos juntos para llevar a cabo y a buen término al país.

Tenemos más cosas buenas que el sol, la gastronomía y la cultura. Nos tenemos a nosotros. Pero con una falta de identidad que solamente funciona en la capital. Como dijo, creo recordar, Esperanza Aguirre, de Madrid, “la identidad de Madrid es su falta de identidad”. Se debe a las condiciones en las que Madrid fue “construida”, con gentes del resto del país. Pero como país, no tenemos una identidad consolidada ni consciente. Cada región tiene la suya, pero como nación no existe salvo los tópicos.

O creamos un mensaje consensuado entre todos o nada que hacer. ¿Es mucho trabajo? Sí, es mucho trabajo. Pero… ¿Por qué no lo hacemos?

 

*ACME es la marca de dispositivos disparatados que utiliza “El Coyote” para dar caza al “Correcaminos”. Para los más jóvenes el “Correcaminos” y “El Coyote” es una serie de animación de origen americano que se emitió en España en la que un coyote trata de cazar a una rapidísima ave (Correcaminos) y que siempre acaba mal para El Coyote. Este siempre utiliza “inventos” y dispositivos para crear trampas con las cuales poder capturar al ave. Estos inventos siempre muestran una marca, “ACME”, que nunca son usados correctamente, fallan o son fácilmente evitados por El Correcaminos y teniendo resultados fatales para El Coyote.

Imagen de marca