SPORNOSEXUALES

“Spornosexuales”, “fofisanos”, “metrosexuales”, “hípsters” … Hay que mantenerse al día. Hay que estar entretenidos. Hay que inventar (y ya van dos post con este) palabras, hay que inventar actitudes hay que inventar cualquier cosa que cree culto al cuerpo. Puedo imaginar que alguien hable de un tercero como “spornosexual” pero no me veo a mí mismo definiéndome de esa u otra manera que tenga que ver con el cuerpo. Podría hacerlo por mi forma de vestir. Por mi forma de ser. Por mi forma de expresarme. ¿Pero por mis formas corporales atribuyéndole condiciones sexuales? No sé yo… más bien tirando a “no”.

Y menos pudiendo decir “creativo”, “inconformista”, “rebelde” (a pesar de la edad), estudioso de lo que me gusta, “curioso”, y un largo etcétera, que en ningún caso hacen alusión a ninguna condición sexual. Y tampoco, desde luego, a la condición corporal de alguien. Sean hombres o mujeres.

Claro, es que lo de los “fofisanos” fue un insulto a los que materializan el culto al cuerpo. Los “hípsters”, en cierta manera también. Y esto no se puede permitir. Horas de gimnasio, inversión en revistas para saber cuál es la última tendencia y palabro que me haga diferente, no ya respecto a los demás, sino a mí mismo, eso, eso no se puede permitir (ironía). Horas machacándose para que llegue un tío o una tía que sepa expresarse, hablar y mantener una conversación interesante no es justo (ironía).

No hay incompatibilidad en cultivarse y mantenerse en forma. Pero no conozco qué palabra define esto. Las que se refieren al culto al cuerpo solo definen eso. Y muchos de estos que rápidamente se apuntarán a esta nueva moda de definirse como “spornosexual”, ya se definen en ciertos programas de TV y revistas por otras actitudes y aptitudes, que no hacen alusión alguna a la materia gris, inteligencia de cualquier tipo o habilidades creativas o intelectuales. Menos, a hacer cosa alguna que mejore a la humanidad. Aportar lo que se dice aportar aportan mucho a sus seguidores y “junkies” del culto al cuerpo y “desculto” (¡¡¡he inventado una palabra!!!!) a la inteligencia. ¿Qué cómo lo sé? Porque he visto algún programa de estos. De hecho, hoy voy a ver alguno, que hace mucho tiempo que no los veo. No prometo que lo vea entero. Lo siento. Si soy capaz de hacerlo lo haré… pero compromiso no. Compromiso con terminarlo “cero” ¿Por qué? Porque como de aquí a entonces mi cabeza esté dando las consabidas vueltas a las cosas que me gustan de verdad y me hacen saber lo ignorante que soy, intentaré comprender algo nuevo. Querré descubrir alguna cosa que ignoro a esta hora. Y eso, me puede más que ninguna otra actividad como ver “spornosexuales” a los cuales caen rendidas a sus pies chicas muy guapas con inquietudes desbordantes sobre camisetas rellenas de músculos y gorras rellenas de cortes de pelo estandarizados y auto gestionados.

Por mucha admiración que levante quien inventa estas palabras para ciertas publicaciones (he leído que es una persona concreta), creo que debería dar un salto cualitativo e inventar una que definiese a las personas que ponen valores positivos sobre el mundo. Pero es posible que sus “lectores” no estén en ese objetivo. Desde luego tengo que ver muchas revistas por mi profesión, pero alguna me cuesta horrores hacerlo de principio a fin. Muchas veces lo dejo para mañana ante la perspectiva de no encontrar algo realmente interesante. Innovar, cambiar, “mola” (ya sabéis que soy madrileño), me “flipa”, son palabras que están siempre en mi boca y cabeza… pero no cualquier cosa me inspira a innovar, cambiar, me “mola” o me “flipa” por mucho que publicaciones de prestigio internacional, me quieran hacer ver.

En fin, es lo que hay. Felicito a quienes tienen inquietudes a raudales. Felicito a quienes sacan tiempo para estar en forma y cultivarse por dentro (esto sí que lo envidio).