CAMBIO DE IMAGEN POLÍTICA

¿Y si hemos llegado al final de la imagen política? Llevo ya tiempo analizando y dedicándome a esto de la imagen política llegando a algunas conclusiones, como que esta parte de la imagen es demasiado encorsetada. A su vez, al menos en España, ya hemos visto todo. Los dos partidos “nuevos”, sus candidatos y colaboradores han dado un respiro a la corbata y su color. Se ha pasado casi sin darnos cuenta a un nuevo lenguaje.

Hay muchos análisis sobre debates electorales. Algunos se enfocan solamente en el vestuario cuando la imagen es un todo. Es muy probable que empecemos a ver en la imagen política la disrupción. Sería lógico. Hay que mantener la llama activa. Hay que llamar la atención del electorado. Hay que crear pasión sobre el candidato. Ya se ha conseguido la fidelidad al político más allá de la razón. Creo que es momento de cambios también en la imagen política.

¡¡¡Cuánto echo de menos el debate de Solbes y su imagen fijada en aquel ojo…!!! Aquello sí eran retos de imagen. Cosas que han pasado a un segundo plano… cosas que forman parte de la imagen también, pero que se han quedado en meras anécdotas, supeditadas al color de la corbata.

Digamos que, en esta parcela de la imagen, la primera impresión no es la definitiva. Aquí, esta primera impresión, se desmorona porque hay más de una hora de percepción. Aquí no juega esto. Por más que se defienda en nuestro mundo, yo tengo que desmontarlo. No siempre es así. La imagen pública empieza su nueva andadura. A ver quién sigue o se queda.