CUATRO FALLOS DE IMAGEN CUANDO NO PUEDEN VERTE

¿Estarías preparado para ofrecer la imagen adecuada cuando no pueden verte?


Quiero decir… Imagina que recibes una llamada telefónica ofreciéndote hacer en el momento una entrevista. O Hacer una entrevista para una emisora de radio… o para un blogger o medio de comunicación de masas escrito. ¿Qué peso tiene en un caso así tu imagen visual? ¿Cuánto vale ahora tu poder de comunicación?

Las técnicas de comunicación para ofrecer mensajes poderosos cuando la interrelación personal es menor que el contacto total son muchas veces denostadas. Y, sin embargo, ahí están.

Es posible que estas en un mercado en el que esto no ocurra, mejor dicho, pienses que no va a ocurrir. La realidad es que nunca sabes si puede pasar. Recuerdo que durante un curso expliqué estas técnicas y pasaron bastante por alto para la mayoría de los asistentes, menos para uno. Una semana después, me envían una entrevista en un diario de prensa escrita a uno de los asistentes. Algo que podía ocurrir pero no pensaron en ello. Mi valoración de la entrevista cuando me la pidieron: mal.

Sentí rabia. Se lo había explicado hacía una semana. El principal mensaje estaba diluido en la ordenada sopa de letras que es la prensa escrita. El titular no llamaba la atención a nadie que no perteneciese al sector afectado por la entrevista. Por tanto, la población se quedó sin conocer el problema al que se enfrentaban, y así, no pudieron conseguir el deseado efecto de alineación del resto de los ciudadanos. La única foto que se incluyó en el articulo estaba bien. La imagen del entrevistado, perfecta. Perfecta pero sin más. Sin llamar la atención. Tampoco el tema daba para que la imagen del una persona, como representante de un colectivo, dijese mucho sobre el verdadero problema que los afectaba.

 

¿Qué falló?

 

En primer lugar falló un mensaje conciso. Esto se prepara a conciencia. El periodista puede tener una visión diferente del problema… o no conocer el sector. El mensaje se lo tienes que dar tú.

Falló la comunicación ordenada. Desde el punto de vista periodístico todo fue perfecto. Las preguntas obtenían la información pero nosotros tenemos la capacidad de “reordenar” la pregunta para “redirigirla” a nuestro necesario mensaje.

El titular lo puso el periodista. Y siendo acertado, estaba demasiado enfocado en un problema concreto pero del que la población no se veía afectada.

La única fotografía era del entrevistado, durante la entrevista. Hay que salir y preparar esa imagen donde el problema es “magnificable”, no donde uno sale más guapo.

Este es un caso concreto. Hay muchos. Preocuparse solamente de si nuestro cliente saldrá bien en la foto sin preparar el resto, es perder una oportunidad de oro para trasladar un mensaje de imagen adecuada.

Que hay casos, la mayoría, en los que es la imagen externa, el primer impacto visual lo importante, no quiere decir que se desaproveche un buen entrenamiento de actitud. La imagen visual se puede reforzar con todos los demás elementos… Pero esta es ya una batalla perdida frente a quienes solo se ocupan de la foto. La ventaja es que quien sabe lo que busca, quien sabe lo que realmente quiere, encuentra a un entrenador completo. Un entrenador que se preocupa por el estado físico (léase imagen externa) y las estrategias a corto, medio y largo plazo (léase el total de la imagen) 

Este es un ejemplo sobre una entrevista. También nos hacemos “visibles” en una llamada telefónica, un mail o cualquiera de las formas en las que no eres apreciado de manera visual.

Tu voz, tu mensaje y cómo te expresas son tu baza cuando alguien no puede verte… ¿No es esto imagen también?

Manuel Sevillano