¿QUÉ ES LA MODA?

La moda, además de su definición, es evolución, reto a la creatividad y fiel cumplidora de lo que es el diseño en su más amplio espectro, en su más grande definición: la utilidad unida a la creatividad. Sí, creatividad al servicio de la necesidad humana de vestirse, de aparentar, de mostrar, de conquistar…  “Evolución” es mi palabra preferida para definir la moda, por eso está en primer lugar en este artículo. Evolución que nace de la necesidad de diferenciación de los seres humanos. De diferenciarse unos de otros. De ser el primero en algo, como parte del espíritu de la competitividad. A esta necesidad, la industria ha sabido sacarle provecho. Las modas mueren en cuestión de días o de segundos en cuanto surge la propia competitividad entre los diseñadores.

¿Qué es una tendencia?

Cuando este término se utiliza en moda, me temo que, significa lo mismo. Su uso se extiende a raíz del surgimiento de los detractores de la palabra o concepto “moda” y además, como moda en si mismo, (está de moda decir “tendencia” sin más). Es evolución y diferenciación. También se usa como concepto más vanguardista en cuanto a lo que “está por venir” y aún no es moda. ¿Será entonces un puro ejercicio de diseño conceptual fabricado por unos pocos para que otros lo evolucionen hacia lo que será moda? Llegaría la moda tarde entonces.

¿De dónde sale la moda?

Leía hace unos días que los creadores, diseñadores o como queramos llamarlos, se inspiran sobre todo en lo que ven por la calle, e incluso, en lo que aconteció hace tiempo. Bueno, habrá de estos y los hay que se inspiran en otras sensaciones producidas por los elementos que sugieren los estímulos percibidos sensorialmente, oníricos o placenteros. Valoro más a los segundos ya que, como dice la canción, lo otro ya está ahí de por si.

Los colores son un recurso industrial impuesto. Hay que tener mucho valor (y dinero) para salirse de este camino, que se crea a años vista.

Por otro lado los estilos propuestos por los diseñadores están confinados a su público objetivo. Los hay cuyo lema es la “elegancia”, los estilos clásicos, para otros es el culto al cuerpo, algunos a la “antiforma” y otros, enfocados al diseño inspirado como un lienzo que se lleva por vestido. Todo lo cual abarca un “estilo” personalizable para cada uno de nosotros.

Hasta aquí hoy. Es un tema que da para mucho y las dosis pequeñas son preferibles.