TRES DIAS DE CROSSTRAINING

Los beneficios más inmediatos del crosstraining.


En tres días de crosstraining, he constatado en mi cuerpo pequeños pero significativos cambios. Después de más de 10 años sin pisar un gimnasio, y con el reto que suponía agacharse a atar unas zapatillas de deporte, acudo a un box de crossfit. Con la primera clase de prueba de regalo, me acompañan a la sala, siempre con la promesa que no moriría ese día, y me ponen a calentar, a hacer sentadillas, y ejercicios combinados (hasta aquel día, lo de combinados tenía para mí otro significado)… Pero todo a mi medida… es decir, nivel novato de más de 50 años.  Aún así, las agujetas no me las quitó nadie.

Tras el primer día, me engancho a otros dos más. Sigo siendo el más novato y creo que el de más edad, por tanto todo se hace a mi medida y están muy pendientes de mí… supongo que no quieren tener que reanimar a nadie dentro del box. Son muy atentos, simpáticos y amables. Llevan el negocio de maravilla. Aunque el entrenamiento es cierto que es el más duro que he probado, antes practiqué boxeo, tae kwon do y otros fuera de gimnasio, siempre resulta gratificante. No quiero muscularme, quiero seguir usando mis camisas y trajes, y me tranquilizan diciéndome que por ahora quemaré más grasa que otra cosa. Debe ser cierto, porque el resto de mis compañeros y monitores no están “cuadrados”, están musculados pero delgados… eso me anima mucho para seguir.

Hoy al levantarme, después de tres días de entrenamiento, los dolores musculares de las agujetas se han reducido mucho. Ahora empiezo a apreciar que tengo las piernas más estrechas. Igual he notado la falta de “morrillo” (la grasa que se queda en la espalda inmediatamente debajo del cuello), al tocar aprecio las vertebras. También algo de reducción en el abdomen, aunque cierto que es donde menos se aprecia, aún, la falta de grasa. También es cierto que todavía no se me marca ningún músculo… pero noto que están ahí, unas veces por dolor y otras cuando realizo algún movimiento.

He apreciado que me muevo de forma diferente. Noto agilidad y que mi cuerpo se “balancea” al andar… ya no soy un bloque, las escaleras se suben con más facilidad y agacharse es como dar un simple paso adelante… genial todo… Lo que más me llama la atención es que solo ha sido en tres entrenamientos. Estoy impaciente por ver qué pasa en la próxima semana.

No habrá fotos de antes y después… ni hablar… quien quiera verme sin camiseta que vaya a la playa y solamente me verá cuando me bañe. Tampoco habrá declaraciones de peso, porque no tengo báscula ni me interesa. Me mediré a través de la ropa. 

Manuel Sevillano